EE.UU DEFINE EL FUTURO DE VENEZUELA

Venezuela en el Ojo de la Tormenta

Imagina que, de repente, el mundo se encoge a tu alrededor. Que las conexiones que te unen con el mundo exterior se cortan una tras otra. Eso es lo que vive hoy Venezuela: un país que, recientemente, dejó de estar en el mapa aéreo para muchas aerolíneas del mundo. Hace solo unos días, la advertencia de una agencia de aviación estadounidense hizo que compañías como Air Europa, Avianca, Caribbean, Gol, Iberia, Plus Ultra, TAP y Turkish Airlines cancelaran sus operaciones en Venezuela. Es un aislamiento forzado, un síntoma más de una crisis que tiene al país, y a toda la región, conteniendo el aliento.

Bienvenidos al análisis de esta tensión que ya no es solo política, sino que se desarrolla en el mar, en el aire, y en la vida de millones de personas.

El Tablero Geopolítico - Un Juego de Gallitos Peligroso

Nos adentramos en lo que los analistas llaman un “una pelea de gallos”. Y en este caso los gallos son Donald Trump y Nicolas Maduro, y me disculpo con los gallos del mundo por esta comparación. Imagina que dos vehículos avanzan a toda velocidad, uno contra el otro, esperando que uno se aparte primero.

De un lado, Estados Unidos. Ha movilizado una fuerza naval inédita en el Caribe, que incluye buques de guerra y su portaaviones más moderno, el USS Gerald R. Ford. Su argumento: una guerra contra el narcotráfico. Bajo esta bandera, ha realizado ataques contra embarcaciones, con un saldo a la fecha de al menos 83 muertos, acciones que ya ha sido calificadas por Naciones Unidas como ejecuciones extrajudiciales. Pero, ¿Cuál es tu opinión al respecto, son muertes justificadas o por el contrario son una violación de los derechos humanos?

Y del otro lado, Venezuela. El auto proclamado – mediante una dudosa votación -presidente Nicolás Maduro, vestido con uniforme militar y exclamando gran cantidad de verborreas en los medios de comunicación que dispone, ha movilizado a sus fuerzas y a miles de seguidores. Su mensaje es claro: tenemos la fortaleza de un legado, el cual, en medio de las dificultades, nos hace indestructibles. Y acusa a Estados Unidos de una 'patraña' y asegura una 'república en armas' si son atacados. Y Tú, qué opinas, ¿será qué Venezuela es indestructible?

Retomando la situación, podríamos cuestionarnos si esta arremetida de los Estados Unidos, ¿es únicamente una guerra contra las drogas? Muchos expertos ven en estas acciones como un pretexto, una presión calculada para forzar un cambio en el liderazgo de Venezuela. La estrategia de Trump ha sido descrita como una 'guerra psicológica', una estrategia calculada para mantener al régimen de Maduro angustiado, sin saber cuál será el próximo movimiento.

La Grieta Interna - Un País Dividido y una Diáspora en Vilo

Mientras los gigantes chocan, ¿qué sucede dentro de Venezuela? La sociedad está profundamente dividida. Los análisis indican que alrededor del 80% de la población rechaza al gobierno de Maduro, frente a un 20% que constituye su base de apoyo, concentrada en funcionarios públicos, militares y los llamados 'colectivos'.

Dentro del país, predomina la cautela y el miedo. El deseo de cambio es mayoritario, pero también el temor a que un descontrol violento estalle en cualquier momento.

Fuera de las fronteras, la historia la cuentan los más de 8 millones de venezolanos que han formado una diáspora masiva. Para ellos, esta crisis desata una montaña rusa de emociones, después de todo, solo cerca del 1% pudo votar en las elecciones del 2024. ¿Qué hubiera pasado en aquellas elecciones sí estos millones de personas hubieran estado en su país participando del ejercicio político? Eso tal vez, nunca lo sabremos.

Imaginemos lo siguiente: Algunos venezolanos en el exilio, lo describen como una 'situación bipolar'. Por un lado, sienten 'ilusión' por un posible cambio tan anhelado en su país; por el otro, sienten un 'miedo' profundo a un conflicto que los aleje de su familia para siempre. Se podría decir que tienen más miedo a que no pase nada, que a que pase algo.

Es un sentimiento que se repite: la dolorosa paradoja de anhelar un cambio, incluso impulsado desde fuera, mientras se temen las consecuencias para los seres queridos que aún están dentro.

El Impacto Regional - Un Efecto Dominó Inminente

Un conflicto en Venezuela no se quedaría dentro de sus fronteras. Sería un terremoto cuyas ondas sacudirían toda América Latina. Rápidamente, podemos pensar en tres consecuencias clave:

Primero: Una nueva y masiva ola migratoria: Si la crisis actual ya ha generado el éxodo más grande en la historia reciente de Latinoamérica, un conflicto abierto aceleraría esto de forma dramática. Las rutas terrestres hacia Colombia y Brasil, países que ya han acogido a millones, se saturarían, y desbordarían por completo la capacidad de respuesta de estos países.

Segundo: El conflicto provocaría una inestabilidad económica y política: La incertidumbre paralizaría la inversión en la región. Además, Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo; cualquier interrupción en su producción, ya disminuida, dispararía los precios globales del crudo, afectando economías de todo el planeta.

Finalmente, y tal vez, la consecuencia menos abordada es el riesgo del vacío del poder: Un escenario extremo podría crear un vacío institucional que los grupos armados y el crimen organizado buscarían llenar, como resultado podrían subir al poder criminales de otras organizaciones como el ELN, solo por dar un ejemplo.

En sintonía, la región, desde el Caribe hasta la triple frontera entre Colombia, Ecuador y Perú, ya está bajo la presión de redes criminales transnacionales. La proliferación de armas y la desestabilización de países vecinos sería un riesgo real.

¿Y Ahora Qué? - Futuros Inciertos en la Mira

Ante este panorama, ¿hacia dónde se inclina la balanza? Los analistas descartan una invasión terrestre masiva por parte de Estados Unidos. Esto debido a que es más probable un escenario de ataques selectivos y operaciones encubiertas para presionar el régimen desde dentro.

Un centro de estudios estratégicos en Washington, el Stimson Center, ha advertido que cualquier escalada militar dejaría a Estados Unidos en una posición más débil y aislada en la región. Un ataque directo podría, incluso, reforzar la posición de Maduro, uniéndole a un sentimiento de solidaridad antiimperialista.

La salida pacífica parece pasar por una negociación compleja, pero el historial de diálogos entre el chavismo y la oposición no es alentador. Algunos piensan que para Maduro el diálogo es una 'puesta en escena', no una concesión real de poder.

Mientras, la esperanza para una gran parte de venezolanos, dentro y fuera, está puesta en una transición democrática. Una encuesta regional reciente revela que el 74% de los latinoamericanos cree que Venezuela mejoraría si Maduro dejara el poder. El anhelo no es solo un cambio de gobierno, sino un cambio de sistema que restaure la democracia, los servicios básicos y la dignidad de todas las personas que viven en Venezuela.

Conclusión: La Vida en el Centro

La crisis entre Estados Unidos y Venezuela es un pulso de gigantes con consecuencias humanas. Es un recordatorio de que, en la geopolítica, las tensiones nunca son abstractas. Sus efectos se sienten en las mesas vacías, en las familias divididas y en el sueño de un regreso que, hoy por hoy, pende de un hilo.

La pregunta final no es solo qué harán Trump o Maduro, sino cuál será el costo que estarán dispuestos a pagar los venezolanos y toda una región. Y eso, es algo que el mundo no puede ignorar.

Y tú, ¿consideras que la intervención militar es la única opción viable? O ¿Qué acciones concretas propones para solucionar el problema actual que vive Venezuela?

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