El primer gran consejo: es que tu mayor ventaja competitiva es el tiempo.
Warren Buffett no
hace trading, no mira pantallas todo el día, no salta de una acción caliente a
otra. Una de sus frases más famosas es: «Nuestro periodo favorito para mantener
una acción es para siempre». Pero no lo mal intérpretes, ese para siempre… hace
referencia a mantener la acción siempre que la empresa siga siendo excelente.
Mientras el resto del mundo intenta adivinar qué va a pasar la próxima semana,
él compra pedazos de negocios extraordinarios y los conserva durante décadas. Algunos
ejemplos claros de esta fórmula de inversión fueron sus compras en acciones
como: Coca-Cola, American Express y Gillette entre otras. La clave es entender
que a corto plazo el mercado es una máquina movida por emociones; y a largo
plazo es una máquina para preservar y aumentar su valor real.
El segundo
consejo es claro: invertir
únicamente en los mercados que conoces.
Warren Buffett lo
dice sin rodeos: «El riesgo viene de no saber lo que estás haciendo». Por eso él
nunca metió un dólar en tecnología hasta que entendió y comprendió lo que
significaba Apple hace pocos años. Y antes de Apple, Warren pasó de invertir en
Google, Amazon, Microsoft, y todo lo relacionado con tecnología. Y vio cómo
muchos perdían fortunas en la burbuja del 2000 conocida como la burbuja
puntocom. Pregúntate siempre: ¿Si puedes explicar el negocio en el que estas
por invertir a un niño de 10 años en menos de dos minutos? Si no puedes
hacerlo, no inviertas en ese negocio. Tu ignorancia es el verdadero riesgo, no
que la acción baje un 20 % en un mal día.
El tercer
consejo es sagrado: nunca pierdas dinero.
Warren Buffet lo
dijo literalmente: «Regla número 1: nunca pierdas dinero. Regla número 2: nunca
olvides la regla número 1». Pero, ¿Por qué es tan obsesivo con esta regla? Es
simple, y la respuesta está en las matemáticas. Si pierdes 50 %, necesitas
ganar 100% solo para compensar. Si pierdes otro 50 %, necesitas ganar un 300%
para volver al ruedo. Y muy pocos salen de ese agujero. Por eso Buffett siempre
busca un margen de seguridad gigantesco: y solo invierte en empresas con
ventajas competitivas claras, compradas a precios accesibles y que le brindan
un colchón de protección, por si se llega a equivocar.
El cuarto
consejo es: comprar negocios maravillosos a precios razonables, y no comprar
negocios mediocres a precios maravillosos.
Un negocio
maravilloso es aquel que, dentro de 10, 20 o 30 años va a seguir siendo
rentable, casi sin importar quién esté al mando. Aunque suene a cliché, estos
negocios son aquellas marcas que la gente ama ciegamente, con costos de
operación bajos, y que se hacen más fuertes cuanto más grandes son. Coca-Cola,
Apple, American Express, Moody’s… todas estas tienen lo que él llama un «foso
económico». Incluso en ocasiones, cuando el mercado entra en pánico y bajan de
precio, Buffett compra más de estos negocios.
El quinto consejo
que aplica para casi todo el mundo es: si no tienes tiempo ni ganas de estudiar
las empresas a fondo, simplemente
compra un fondo indexado del S&P 500 de bajo costo y punto.
Lo ha repetido miles
de veces y hasta hay quienes aseguran que lo puso por escrito en su testamento:
el 90 % del dinero que deje a su esposa cuando el fallezca podría ir directo a
un fondo indexado. Incluso en 2008 apostó un millón de dólares a que ningún grupo
que pertenezca a los principales fondos de cobertura del mundo, batiría al
índice del S&P 500 en 10 años. Y por supuesto Buffet ganó la apuesta. Y
este índice funciona tan bien por una verdad desgarradora que muy pocos te
cuentan, y es que después de comisiones, el 90% de los gestores profesionales
pierden por apostar contra el mercado. Solo en crisis globales absolutas como
la inmobiliaria de 2008 fue factible realizar tal acción, como demostró,
Michael Burry.
El sexto consejo
es algo mental: y trata sobre tener paciencia y una cabeza fría.
En ocasiones el
mercado te va a asustar varias veces al año. Habrá pequeñas rupturas económicas,
titulares apocalípticos, criptomonedas que suben 1000 %, acciones basura y memecoins…
y el secreto está en quedarse tranquilo y no hacer tonterías. Buffett lo resume
perfecto: «Sé temeroso cuando los demás son codiciosos y codicioso solo cuando
los demás sean temerosos». La mayoría hace exactamente lo contrario: compra
arriba y vende abajo. Y esa es la receta garantizada para perder tu dinero.
El séptimo
consejo es matemático: y se trata de aprovechar el interés compuesto.
Buffett nunca ha
pagado dividendos en su empresa o conglomerado multinacional, prefiere
reinvertir cada dólar generado en más negocios excelentes. Para que te hagas
una idea diez mil dólares puestos con él en su empresa en 1965 valen hoy más de
trescientos millones de dólares. Casi todo ese crecimiento vino del interés compuesto,
no de la genialidad de cada compra individual. En conclusión, reinvierte todo
lo que puedas y deja que el tiempo haga el trabajo duro por ti.
Ahora bien, no todo
lo que brilla es oro.
A continuación, desmontemos
tres mitos que circulan por internet en relación a Warren Buffet y que han
llamado mucho mi atención.
Mito 1: «Buffett
dice que hay que diversificar muchísimo».
Esto es falso. De
hecho, Buffet dice exactamente lo contrario: «La diversificación amplia es
protección contra la ignorancia. No tiene mucho sentido si sabes lo que haces».
Haciendo referencia directa a su consejo número 2.
Mito 2: «Buffett
nunca vende».
Esto es otra falsedad.
Ha vendido decenas de veces: acciones de IBM, Phillips, de algunas aerolíneas
en 2020, de Tesco, y Walmart entre otras… Vende sin drama cuando los
fundamentos cambian, el precio se vuelve absurdo o la empresa deja de ser
excelente como se expuso en el consejo número 1.
Y por último, el
mito 3: los conocidos y llamativos «secretos de Warren Buffett para hacerse
rico rápidamente».
Buffett lleva
setenta años diciendo que hacerse rico rápidamente es la forma más segura de
quedarse pobre de la noche a la mañana. Como ha quedado demostrado su camino es
lento, aburrido y requiere disciplina y mentes de acero.
Finalmente, si me
permites reducir todo en una sola frase y de mi autoría personal:
Compra negocios
excelentes que entiendas perfectamente, a precios razonables, consérvalos durante
décadas, reinvierte todos los dividendos, y no te dejes llevar por las
emociones del momento. Si haces esto, las matemáticas y el tiempo harán el
resto.
Comentarios
Publicar un comentario