Cómo Funciona el Dinero en 2026 Del Colapso del Fiat al Boom de las Cripto y la Revolución de la IA en Finanzas

 


El día de hoy, vamos a explorar cómo opera el dinero en nuestro mundo. Para empezar, es importante aclarar que el dinero no es solo los billetes que tienes en tu bolsillo o en tu cuenta de ahorros. El dinero es un sistema vivo que impulsa todo, desde el café que te tomas por las mañanas hasta los países más grandes del mundo.

Pero vamos a desglosarlo paso a paso, desde sus raíces hasta lo que puede llegar a venir en el mundo financiero.

Empecemos por lo fundamental: Hoy, la mayoría es moneda fiat, y esto quiere decir que es dinero emitido por un gobierno o por los bancos centrales y que su valor no proviene de algo tangible como el oro o la plata. En resumen, el valor del dinero proviene de la confianza que se tenga en quien lo emite.

Piensa en el dólar o en el euro: estas divisas no valen nada por sí solas, sino porque todos acordamos o confiamos en aquellos que las emiten.

Esta confianza se ha construido a lo largo de la historia, evolucionando desde el trueque hasta monedas de metal respaldadas por materias primas, y finalmente hasta el sistema de moneda fiat, instaurado después de 1971, cuando EE.UU. abandonó el patrón oro. Esta evolución permitió a los bancos centrales, como la Reserva Federal o el Banco Central Europeo, controlar la oferta de dinero para estabilizar las economías.

Pero, en la práctica ¿cómo se crea este dinero? No es magia, aunque a veces lo parezca. Los bancos centrales, como guardianes del sistema, generan dinero fiat principalmente a través de políticas monetarias. Por ejemplo, ajustan tipos de interés para influir en los préstamos: con tasas bajas estimulan el gasto, creando así más dinero en circulación.

Pero vamos a entender esto de una manera más profunda. La clave de todo el sistema es la banca de reserva fraccionaria, donde los bancos comerciales mantienen una fracción de los depósitos de las personas (digamos el 10%) y prestan el resto a otras personas que necesiten financiación. Por ejemplo, si tú depositas 100 euros, el banco puede prestar 90 a otra persona, y si esa otra persona deposita estos 90 en otro banco, este puede prestar 81 euros a otra persona, y así sucesivamente, formando una cadena de depósitos y préstamos que expande la oferta monetaria total. En este ejemplo, teóricamente podríamos expandir 100 euros hasta generar 1000 euros.

Sin embargo, aunque la moneda fiat tradicional domine el ecosistema financiero, esta debe coexistir con otras formas de dinero digital. Actualmente, gran parte del dinero global ya es electrónico y, en algunos casos como las criptomonedas, totalmente descentralizado del sistema tradicional. Las criptomonedas son usadas como dinero en diferentes regiones del mundo. También existen las stablecoins, respaldadas por moneda fiat, ofreciendo la eficiencia del sistema blockchain y evitando la gran volatilidad de las criptomonedas tradicionales. Y finalmente, las CBDC: aquellas monedas digitales emitidas por los bancos centrales, como el euro digital que se encuentra en prueba o el yuan chino, que ofrecen grandes avances en eficiencia y costos operacionales, pero generan preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios.

Sin duda, la digitalización del dinero es un proceso que reduce la intermediación de los bancos físicos y los fuerza a innovar con nuevos y mejores servicios. Ejemplo de ello son las cuentas de ahorro con interés compuesto o la posibilidad de realizar inversiones en fondos indexados, como el S&P 500, desde aplicaciones de banca móvil.

Ahora que ya sabes cómo se genera el dinero, consideremos cómo mantiene su valor a lo largo del tiempo. Cómo mencioné en videos anteriores, la inflación es un ladrón silencioso que erosiona el poder adquisitivo. Las proyecciones de inflación para 2026 son conservadoras y moderadas en América, pero no muy alentadoras en sectores específicos en Europa.

Para contrarrestar el poder de la inflación, los bancos centrales usan herramientas como subir los tipos de interés para enfriar la economía. De manera generalizada, los gobiernos plantean metas de inflación entre el 2 y el 3%, ya que históricamente se ha demostrado que una inflación controlada estimula el gasto.

En conclusión, en un mundo digitalmente conectado, el dinero fluye por todas partes. Las monedas fluctúan sus tasas de cambio en relación con la oferta y la demanda, y esto impacta en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, cuando el dólar sube su precio en relación con la moneda de un país emergente, todos los objetos importados por este país se encarecen, pero beneficia a sus exportadores.

Por otro lado, existen instituciones como el FMI que busca estabilizar y marcar una hoja de ruta a seguir por los bancos centrales. Sin embargo, con la digitalización de la moneda, se acelera el envío de remesas mediante el uso de las stablecoins, saltando así, las reglas y regulaciones de los mercados financieros tradicionales, y dándole un gran impulso a las economías emergentes.

Mirando al futuro, 2026 marca una era de innovación, en la que los agentes de IA podrían llegar a programar pagos automáticos y realizar contratos inteligentes mediante el uso de blockchain.

Las monedas digitales emitidas por los bancos centrales y las stablecoins van a competir fuertemente: las primeras ofreciendo seguridad pública a sus usuarios, y las segundas ofreciendo eficiencia y privacidad.

Al final, el dinero se encuentra evolucionando hacia lo programable, pero recordemos: el poder del dinero radica en la confianza colectiva y no en su valor intrínseco.

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